Este artículo fue publicado en inglés en el blog de Indexology® el 12 de noviembre de 2025.
Las cuentas gestionadas por separado (SMA) con indexación directa están ganando terreno, especialmente entre los asesores financieros que atienden a clientes acaudalados y de patrimonio líquido alto. En su reciente artículo, Cerulli Associates proyecta que los activos de SMAs con indexación directa tendrán una tasa de crecimiento compuesto anual (CAGR) de cinco años de 16%, la más alta entre todos los vehículos de inversión analizados. En este blog, analizaremos qué está impulsando el crecimiento de las SMAs con indexación directa y examinaremos cómo los asesores que utilizan estas soluciones evalúan las SMAs y sus índices subyacentes.
Por qué los asesores utilizan SMAs con indexación directa
Las SMAs con indexación directa son vehículos de inversión diseñados para permitir que los usuarios sigan versiones personalizadas de índices reconocidos por medio de la tenencia directa de los valores. Esta propiedad directa crea oportunidades para recolectar pérdidas fiscales, realizar inclinaciones hacia temas en particular y adaptarse a las necesidades específicas de los clientes de otras maneras.
La amplia gama de posibles usos de las SMAs con indexación directa puede ayudar a los asesores a servir mejor a sus clientes acaudalados y de patrimonio líquido alto. Las SMAs con indexación directa normalmente requieren mínimos de inversión mayores en comparación con otros vehículos de inversión, pero permiten que haya más opcionalidad que fondos mutuos o ETFs.
Lo más importante para los asesores que están considerando utilizar la indexación directa en sus SMAs
Al seleccionar una SMA de renta variable con indexación directa, los asesores financieros comúnmente se centran en las comisiones (69%), el desempeño (41%), la metodología del índice (37%) y el potencial de personalización del índice (34%), como se muestra en la figura 1.
Estas prioridades reflejan que los usuarios de SMAs con indexación directa se concentran en la eficiencia de costos, los resultados y la flexibilidad para modificar las carteras en torno a los objetivos específicos de los clientes.





