Este artículo fue publicado en inglés en el blog de Indexology® el 13 de noviembre de 2025.
Las empresas tecnológicas más grandes y la fortaleza de las acciones de las 7 magníficas han impulsado el S&P 500® a lograr 36 máximos históricos de cierre a finales de octubre. En medio de la euforia, la preocupación por el auge de la IA ha causado nerviosismo en el mercado, y lo hemos podido ver más recientemente con la venta por parte de SoftBank de su participación en Nvidia.
El nivel extremo de dominio de las empresas de megacapitalización se refleja en el S&P 500 Equal Weight Index, cuyo desempeño inferior de los últimos 12 meses en comparación con el S&P 500 se desplomó a 13% hasta 31 de octubre de 2025; pudimos observar niveles peores a estos en 1999 antes de la explosión de la burbuja tecnológica. Con miedo de una burbuja en el aire, podría ser útil volver al pasado para entender los desafíos de la selección de acciones, especialmente durante regímenes de mercado turbulentos, con el conocimiento de que sólo un puñado de valores ha superado al mercado en el largo plazo.
Imaginemos que es 31 de diciembre de 1999, usted es un gestor de carteras profesional y fue testigo de cinco años consecutivos en que el S&P 500 obtuvo ganancias de dos dígitos y logró un rendimiento acumulado de 253%. Se siente un poco aprensivo sobre si estas ganancias pueden continuar y decide buscar cinco acciones recomendadas por sus predictores favoritos de Wall Street, denominadas como acciones 1-5, las cuales considera cuidadosamente.
Para su suerte, aparece una genio que le concede un deseo. Decide preguntar cuál de las cinco acciones será la con mejor rendimiento en el futuro. Desafortunadamente, nuestra genio carece de conocimiento en un aspecto importante: sabe bastante sobre volatilidad, pero conoce menos sobre los rendimientos de las acciones individuales.






