Conozca por qué un benchmark ponderado por capitalización podría ya incluir a los próximos gigantes del mercado, con Tim Edwards y Ben Vörös de S&P DJI.
[TRANSCRIPCIÓN]
Ben Vörös:
Hola, soy Ben Vörös, y en esta edición especial de The Market Measure, está Tim Edwards, Director Global de Estrategia de Inversión con Índices de S&P Dow Jones Indices, para hablar de su nueva investigación: Bajo la sombra de los gigantes. Bienvenido, Tim.
Tim Edwards:
Gracias, Ben.
Ben Vörös:
Hay mucha discusión sobre los mercados y también en los mercados sobre la concentración de los índices, y como observamos durante estos últimos años, el S&P 500 se ha concentrado cada vez más y actualmente, las 10 primeras empresas son casi 40% del índice. ¿Crees que este es un riesgo sistémico y deberían los inversionistas preocuparse por las implicaciones?
Tim Edwards:
Una de las tendencias más importantes del mercado accionario de EE. UU. y de los benchmarks que lo miden durante la última década, han sido los resultados sólidos por parte de las acciones más grandes y, en particular, de algunas acciones de tecnología o relacionadas. Este no es un fenómeno nuevo. De hecho, el acrónimo FANGs fue acuñado hace más de una década, y han existido diferentes grupos. Las 7 Magníficas es uno de los grupos más conocidos del último tiempo. Los componentes han cambiado un poco, pero no mucho, y lo que pasó durante los últimos 10 años más o menos, es que las acciones más grandes subieron más rápido su precio, subió la capitalización y han llegado, esas "10 primeras", como las medimos en el artículo, a representar casi 40% del S&P 500. Y bueno, no sabemos lo que sucederá en el futuro, pero con el beneficio del historial de casi 70 años del S&P 500, podemos mirar atrás y preguntarnos, ¿qué pasó la última vez? Esta no es la primera vez que apenas 10 acciones han representado casi 40% del índice. Sin embargo, la última vez que pasó fue hace mucho, en 1965. Así que analizamos la relación en el tiempo entre la concentración y el desempeño.
Comencemos con lo que pasó la última vez. En cierto sentido, la situación puede ser preocupante, pero hay una salvedad importante. Estas 10 primeras, hace unos 60 años, eran muy diferentes. Eran nombres como AT&T, Sears, Kodak, General Motors y algunas otras, pero destaco esas en particular porque son empresas bastante famosas que alguna vez fueron consideradas íconos corporativos de EE. UU. Y tres de ellas quebraron y la otra pasó por un periodo muy difícil. Estas empresas y sus sucesoras y sus otras derivadas pasaron de ser 40% del peso en 1965, más o menos, a casi una décima parte de eso a mediados de 2025. Así que es cierto que las empresas grandes pueden achicarse.
Lo que es fascinante es que si analizamos la interacción entre su desempeño y el mercado en general, porque aunque esas 10 empresas representaban 40% del índice, a esas 10 empresas les fue pésimo en los siguientes 50 años. Todas perdieron ante el mercado. No obstante, tuvimos un fantástico, yo digo fantástico, crecimiento sólido de 10% por año del S&P 500 en general. Entonces, el primer mensaje es que una concentración alta no necesariamente predice un mal desempeño en el futuro.
Ben Vörös:
La concentración del mercado no se ha mantenido estática. Ha tenido sus altibajos a lo largo de las casi siete décadas de historial del S&P 500. ¿Cuál ha sido la relación histórica entre la concentración y el desempeño del índice?
Tim Edwards:
Bueno, sucede una cosa un poco obvia y otra cosa más sutil. La cosa obvia es que, al menos inicialmente, en ese periodo después de 1965 y en otras ocasiones de corto plazo más actuales, si a las acciones más grandes les va mal, normalmente al resto del mercado también le va mal. Sin embargo, y aquí es donde se pone interesante, ese no es siempre el caso. La concentración y el desempeño no son estadísticamente independientes, pero son casi independientes, y si analizamos de una década a otra, a veces sube la concentración o sube el mercado, y realmente no siguen un patrón estricto. Y el por qué y el cómo ocurre eso es lo realmente interesante, porque hay dos formas en que puede cambiar la concentración. Y, efectivamente, podríamos pensar que a los grandes les podría estar yendo muy mal o podría pasar que las otras 490 empresas están empezando a liderar.
Y lo importante de eso es que tenemos que recordar que, a veces, la desventaja del precio de una acción es que se puede perder hasta 100%. El potencial es casi ilimitado. Y cuando tenemos estas empresas que pasan de ser relativamente pequeñas, digo, siendo componentes del S&P 500, de pequeñas a ser muy grandes, en ese periodo, normalmente pueden aumentar mucho el rendimiento general del índice. Sólo para darte un ejemplo, de los 10 primeros componentes actuales, el componente promedio se unió hace 24 años con un peso de casi 0.5%. Ahora tienen un peso de casi 5%. Eso nos dice que sus rendimientos han sido casi 10 veces los rendimientos del índice. La cifra real es de casi 7 veces, no exactamente 0.5 veces, pero, el punto se mantiene, a veces la concentración baja o sube, pero lo que realmente significa es que están cambiando los líderes, y no sólo que estas mismas empresas están aumentando o disminuyendo sus pesos.
Ben Vörös:
Con la concentración del mercado tan alta, ¿crees que es momento de dejar los índices ponderados por capitalización por otras soluciones?
Tim Edwards:
Es una buena pregunta. Claro, los índices por capitalización van a seguir siendo benchmarks porque representan todo el mercado, pero en un ambiente en que pocas acciones llegan a representar una parte mayor, los inversionistas y participantes del mercado podrían preguntarse, ¿es sensato asignar tanto en unas pocas empresas selectas?
Esta es la magia de ponderar por capitalización, o lo que podría explicar esa preocupación. Lo primero es que si, y sólo si, el grupo actual de las empresas más grandes flaquea o no le va relativamente bien como antes, sus pesos en el benchmark disminuirán proporcionalmente. Lo que es más importante, en un benchmark amplio y diversificado, ya podríamos tener en ese benchmark a la nueva generación, sean quienes sean. Y si esas empresas crecen y se desempeñan muy bien, un benchmark ponderado por capitalización mantendrá una participación que se adapta a su desempeño a lo largo del tiempo. Y creo que esa sutileza es, tal vez, la más infravalorada.