Recientemente, el Wall Street Journal citó a varios administradores activos que afirman que “las condiciones para la selección de acciones están mejorando”. Su fundamento es que la disminución de las correlaciones entre las acciones del S&P 500 le ha facilitado a los gestores activos seleccionar acciones con base en un análisis fundamental.
Este es un argumento que ya hemos escuchado antes, especialmente en 2014, cuando, como demuestra , las correlaciones habían caído significativamente en comparación con el valor máximo registrado durante la crisis financiera. Sin embargo, 2014 también fue un año récord en términos de desempeño inferior de los administradores activos frente a su benchmark, como lo demuestran nuestros scorecards SPIVA. Como hemos mencionado anteriormente, esto se debe al hecho de que la dispersión (y no la correlación) es la métrica apropiada para medir el éxito prospectivo de quienes se dedican a la selección de acciones.